El Síndrome del Intestino Irritable

24 de junio de 2014 0 comentarios
En este post os hablaré del Síndrome del Intestino Irritable (SII), ya que muchas de las personas que sufrimos Síndrome de Hipermovilidad Articular, lo padecemos también.
 
¿Qué es el Síndrome del Intestino Irritable?
 
Se denomina Síndrome del Intestino Irritable (SII), Colon Irritable, Colon Espástico, Colitis Espástica o Colitis Mucosa, al trastorno gastrointestinal caracterizado por presentar dolor abdominal y cambios en el tránsito intestinal, alternando períodos de estreñimiento, con descomposición o diarrea, que aparecen sin que se demuestre ninguna causa orgánica o infección que lo justifique.
 
Las contracciones que experimenta el colon y el intestino delgado en personas con este síndrome, son más rápidas (predomina la diarrea como síntoma) o más lentas (predomina el estreñimiento) que las que presentan personas sanas.
 
Es un problema común que puede pasar de ser sólo una leve molestia a incidir en la calidad de vida: hay personas que son incapaces de asistir a eventos sociales o viajar incluso a distancias cortas.


Es importante recalcar que aunque el SII puede causar muchas molestias, no lesiona el intestino, es un problema de su funcionamiento y no de su forma o estructura.
 
Se presenta con mayor frecuencia en mujeres, y puede diagnosticarse a cualquier edad, especialmente en adultos. Suele aparecer antes de los 35 años, disminuyendo su incidencia a partir de los 60 años.

No se debe confundir con la Enfermedad Intestinal inflamatoria (EII), que abarca la Enfermedad de Crohn y la Colitis Ulcerativa. En el Síndrome del Intestino Irritable, la estructura del intestino no es anormal.


Causas del Síndrome del Intestino Irritable
 
El Síndrome del Intestino Irritable es un trastorno que se suele achacar a los nervios, comidas copiosas, ciertos alimentos..., y no se conoce una causa exclusiva para su diagnóstico, aunque un estudio de 2012 realizado por el Instituto de Investigación del Hospital Vall d'Hebron, en Barcelona, podría haber encontrado la causa orgánica que hay detrás de esta patología.
 
El trabajo ha sido publicado en la revista "Medical Journal of Gastroenterology" y podría significar un cambio de orientación en el abordaje del trastorno. Una vez se conozcan con mayor precisión las proteínas alteradas, se podrán diseñar fármacos específicos para la enfermedad (hasta la fecha, las terapias se basan en el alivio de los síntomas)
 
Es una enfermedad recurrente, crónica y que todavía no posee un tratamiento claro. No es una patología grave, pero tiene un fuerte impacto a nivel psicológico para el paciente, pues provoca diarreas, estreñimiento, dolor, ansiedad y, en ocasiones, depresión, que agrava la experiencia para el paciente.
 
Puedes encontrar más información sobre este estudio en este enlace: Síndrome del colon irritable: Nueva perspectiva.

 
En algunos casos, el Síndrome del Intestino Irritable puede ocurrir después de una infección intestinal (Síndrome del Intestino Irritable Postinfeccioso), pero hay otras causas y alteraciones que también podrían influir en esta enfermedad: gastroenteritis, intolerancias alimentarias, alteraciones hormonales, factores genéticos...
 
Los nervios, el estrés... pueden provocar que los intestinos sean más sensibles y se compriman o se contraigan más.


Síntomas
 
Los síntomas típicos del SII (dolor abdominal y alteraciones en el hábito defecatorio) suelen acompañarse de otros muchos síntomas intestinales y no intestinales. Entre los primeros destacan distensión o hinchazón abdominales, así como la expulsión de heces con moco, tenesmo rectal (sensación de tener la necesidad de defecar constantemente) o la incontinencia fecal (escapes de heces).

Otros síntomas intestinales relativamente frecuentes son flatulencia, ardor de estómago, dolor torácico, sensación de saciedad precoz al comer, digestiones lentas y dolor anal.
 
Entre los síntomas no intestinales destacan las reglas dolorosas, molestias al orinar, dolores musculares y óseos, cansancio y dolor de cabeza.

Sintomatología más habitual:
· Fuertes dolores de barriga, que habitualmente se alivian al ir al servicio
· Gases
· Diarrea
· Estreñimiento
· Alternancia de periodos de diarrea y estreñimiento
· Fatiga
· Evacuación incompleta de heces o al menos esta sensación
· Mucosidad en las heces
· Malestar general, en especial en las primeras horas del día
 
Los síntomas pueden ser de intensidad muy variable y combinarse de diferentes formas, además de que son diferentes de una persona a otra. El dolor o malestar abdominal se suele aliviar con la deposición o la expulsión de gases, y suele respetar el sueño.
 
Los síntomas pueden aparecer sin motivo aparente, pero es frecuente que se desencadenen por diferentes factores como comidas copiosas (originan dolor abdominal, necesidad intensa e imperiosa de defecar y defecación diarreica), determinados tipos de alimentos o bebidas (productos lácteos, cereales, cítricos, café, etc.), edulcorantes como el sorbitol o la fructosa presentes en algunas frutas o en determinados productos (dulces sin azúcar, alimentos dietéticos, refrescos, etc.), algunos medicamentos y productos de herboristería, así como algunas vivencias estresantes (dificultades laborales, muerte de un familiar, etc.).

Algunas personas pueden presentar un empeoramiento de los síntomas durante unas semanas y luego disminuyen durante algún tiempo, pero otras personas tienen los síntomas la mayoría de las veces.

IMPORTANTE: No corresponde al SII una bajada de peso, dolor o síntomas que despierten a la persona o presencia de sangre en las deposiciones.
 
Si tienes pérdida de peso, anemia, presencia de sangre en las heces o fiebre, no lo dudes y acude urgentemente al médico, ya que estos síntomas no corresponden al SII. También debes acudir si tienes antecedentes familiares de cáncer de colon, de enfermedad inflamatoria intestinal, de enfermedad celíaca, etc.


Diagnóstico
 
El Síndrome del Intestino Irritable es un trastorno funcional digestivo y no existe ninguna prueba específica que lo diagnostique. Es por eso que su diagnóstico se basa en la presencia de los síntomas típicos (dolor abdominal y alteraciones en el hábito defecatorio).
 
El médico deberá realizar varios exámenes para descartar otras enfermedades (diagnóstico por exclusión), como por ejemplo Celiaquía, Cáncer de colon, Enfermedad de Crohn o Colitis Ulcerativa.


Para descartar estas enfermedades, el doctor realizará las pruebas complementarias, que pueden incluir análisis de sangre, orina y heces, estudios radiológicos de abdomen, ecografía abdominal y colonoscopia. El especialista también puede realizar estudios como el enema con bario, la prueba de función tiroidea, el cribado en busca de mala absorción y la prueba de tolerancia a la lactosa.
 
Para considerar el diagnóstico como SII se requiere que los síntomas estén presentes como mínimo durante 12 semanas (no necesariamente consecutivas) en el último año.
 
En el diagnóstico del SII, se incluye también la valoración de los posibles factores desencadenantes de los síntomas.


Tratamiento
 
El SII es un trastorno benigno y se han de detectar y controlar los factores desencadenantes del mismo para aliviar los síntomas, ya que no existe una cura para él.
 
Los tratamientos son diversos, pero el primer paso para mantener el bienestar digestivo es seguir una alimentación saludable y evitar los alimentos que aparentemente te hacen sentir peor. Los cambios en el estilo de vida pueden ser útiles en algunos casos de SII.
 
No se puede recomendar una dieta específica para el SII, debido a que la afección difiere de una persona a otra, pero hay algunas indicaciones que pueden ayudar: Realizar comidas no copiosas, pobres en grasas y ricas en proteínas, puede mejorar el dolor abdominal y la urgencia defecatoria. Evitar alimentos flatulentos mejora la distensión abdominal y la flatulencia. El consumo de abundante fibra dietética (frutas, verduras, salvado de trigo, etc.) y agua (1-2 litros diarios) es útil para combatir el estreñimiento.
 
Podría darte mucha más información sobre alimentación adecuada y menos adecuada para personas que padecen SII, pero creo que un experto en nutrición te podrá dar mejores consejos a este respecto.
 
Júlia Farré, del equipo de dietistas-nutricionistas de Alimmenta ha realizado un vídeo explicativo que os aclarará muchas dudas.
 
Os lo dejo aquí después de tanta prosa, para que os sea más ameno.

 

 
Te preguntarás... ¿Cómo sé qué alimentos me sientan peor?
 
Yo, por experiencia personal, recomiendo escribir un diario con los alimentos que tomas durante el día, y anotar 'cómo vas al baño' (si tienes diarrea, estreñimiento o si todo está normal), para intentar averiguar qué alimentos (o combinaciones de alimentos) te provocan las molestias. Es una cosa que te recomiendo hacer durante un tiempo. No descartes un alimento porque te haya dado problemas una sola vez, continúa con los registros sobre tus comidas durante más tiempo para cerciorarte.
 
Existen algunos medicamentos dirigidos a mejorar la función intestinal, que el médico puede recetarte, pero no existe un único medicamento para aliviar todos los síntomas de todas las personas.
 
El dolor y la distensión abdominales pueden mejorar con relajantes del músculo intestinal (espasmolíticos), la diarrea mejora con antidiarreicos y el estreñimiento con laxantes.
 
El uso de antidepresivos a dosis bajas puede actuar sobre los neurotransmisores implicados en las funciones del intestino.
 
Puedes intentar aliviar el dolor abdominal con calor local suave. Las almohadillas térmicas y los baños calientes pueden reconfortarte.


El ejercicio físico regular y la mejora en los hábitos de sueño pueden reducir la ansiedad y ayudar a aliviar los síntomas intestinales. (Recuerda que si tienes Síndrome de hipermovilidad articular o problemas con tus articulaciones, no debes realizar ejercicio de alto impacto que te provoque más dolores)

Intenta llevar una vida tranquila y relajada. A lo mejor te puede ayudar la práctica de técnicas de relajación para combatir el estrés.


Pronóstico
 
El Síndrome del Intestino Irritable es un proceso crónico que alterna períodos asintomáticos con recaídas frecuentes. Es un trastorno completamente benigno y la expectativa de vida es similar a la de los pacientes que no tienen la enfermedad.
 
La mayoría de los pacientes sobrelleva bien su situación aunque la persistencia de los síntomas, de forma continua o recurrente, puede ocasionar una alteración significativa de la calidad de vida.


Como he dicho anteriormente, los síntomas son incapacitantes y reducen la capacidad para trabajar, viajar y asistir a eventos sociales.
 
El problema redunda en la calidad de vida: los síntomas y las limitaciones impuestas por la enfermedad empeoran la calidad de vida en todas las esferas (limitaciones sociales, absentismo laboral, actividad física, percepción de su salud).


Mi consejo
 
Consulta con un médico si tienes síntomas del SII o si notas un cambio en las deposiciones que no desaparece en unos días.
 
Recuerda que el médico está para resolver todas tus dudas. No tengas vergüenza y explícale todo lo que te ocurre, aunque creas que no tiene importancia.

Bueno, y hasta aquí este nuevo post completito después de tanto tiempo.

Espero que te sirva de ayuda.

 
¿Tienes Síndrome del intestino irritable o crees que puedes tenerlo?
 
¿Alguna recomendación?

¡Estaré encantada de leer tus comentarios!

Gracias por leerme.


Fuentes
chubphong | FreeDigitalPhotos
dream designs | FreeDigitalPhotos
John Kasawa | FreeDigitalPhotos
cbenjasuwan | FreeDigitalPhotos

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