El Síndrome de Hipermovilidad Articular (SHA) · Síntomas

8 de julio de 2012 5 comentarios
Aunque el dolor en músculos y articulaciones es el síntoma más común, los síntomas que produce el Síndrome de Hiperlaxitud pueden ser varios y afectar a las personas de diferente manera.

Los dolores pueden comenzar durante la infancia o la adolescencia y persistir, a temporadas, durante toda la vida.

Según el doctor chileno Jaime Bravo Silva, especialista en enfermedades reumatológicas, el Síndrome de Hipermovilidad Articular se caracteriza por:

· Agilidad marcada en la niñez, “actos malabares”, “niños de goma”.
· Hiperlaxitud articular de una o más articulaciones con síntomas (dolor, tendinitis, subluxaciones...)
· Historia familiar de Hiperlaxitud Articular en parientes cercanos (abuelos, padres, tíos, hermanos, hijos, sobrinos, nietos).
· Artralgias o mialgias sin signos inflamatorios por más de 3 meses, sin causa aparente. Dolor crónico difuso, semejante a la Fibromialgia (FM). Dolor en los puntos de inserción de un músculo, un tendón o un ligamento, en el hueso (semejantes a los "puntos gatillo").
· En niños, dificultad para comenzar a caminar, falla muscular (hipotonía), "dolores del crecimiento", falta de concentración, torpeza en los movimientos, dislocaciones o subluxaciones recurrentes.
· Crujidos articulares importantes, de varias articulaciones.
· Problemas de la articulación temporomandibular. Puede producir un resalte de la articulación (“clic”), incluso algunas personas pueden presentar bruxismo y mala mordida. A veces se produce luxación de la mandíbula (“descarretillamiento”), la que puede ser recurrente.
· Historia de tendinitis, bursitis o lesiones deportivas recurrentes. Torceduras de tobillos o esguinces frecuentes, desgarros musculares, a veces ruptura de ligamentos o tendones, como los ligamentos cruzados, tendón de Aquiles... e incluso fracturas.
· Subluxaciones articulares. Puede o podía desencajar el codo, la articulación de la base del pulgar, la cadera o la rodilla. Movilidad anormal de la base del pulgar.
· Dolor de la parrilla costal. Costocondritis (Síndrome de Tietze. Inflamación de la articulación que une las costillas con el esternón).
· Piel suave, laxa, pálida, delgada, frágil, que transparenta las venas. Venitas superficiales, fragilidad capilar, hematomas recurrentes, con un traumatismo leve o sin causa aparente (a veces es tanto que parece maltrato. En niños se le suele confundir con la Enfermedad de von Willebrand.). Mala cicatrización. Estrías sin causa aparente, en personas jóvenes y de preferencia en la zona lumbar. Párpados caídos (“cansados”). A veces, la piel del dorso de las pequeñas articulaciones de los dedos y de los codos es de un tono oscuro (“codos sucios”).
· Puede haber historia de hemorragia nasal recurrente o tendencia a sangrado de las encías.
· Escleras celestes (el blanco del ojo es azulado debido a transparencia de la esclera, debido a falta de colágeno).
· Miopía, desprendimiento de la retina, astigmatismo y estrabismo.
· Lunares café o negruzcos del tamaño de lentejas, llamados lunares lenticulares, que pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, incluso en la cara.
· Hábito marfanoide. Jóvenes altos y delgados, con extremidades largas, aracnodactilia (los dedos de manos y pies son anormalmente son largos y delgados, asemejándose a las patas de una araña).
· Dolor de espalda por escoliosis, a veces desde la niñez, hiperlordosis por discopatías lumbares o simplemente por laxitud de los ligamentos espinales.
· Prolapso (desplazamiento) de la válvula mitral. Arritmias.
· Venas varicosas en gente joven, hemorroides, varices en los testículos, prolapso vaginal o rectal, quistes.
· Abortos, infertilidad, ruptura prematura de membranas, desgarros vaginales y hemorragias en el parto.
· Hernias abdominales. Constipación severa, reflujo, colon irritable y diverticulosis (presencia de divertículos, bolsas anormales que salen de la pared del colon).
· Historia de neumotórax espontáneo. Debido a la debilidad de los tejidos, el pulmón se rompe sin causa aparente o con un traumatismo mínimo. Es angustiante por la falta de aire y requiere tratamiento de urgencia, pero no es mortal.
· Artrosis precoz, aparece más temprano (en personas jóvenes), es más destructiva (artrosis erosiva) y es de evolución rápida.
· Densidad mineral ósea (DMO) baja u osteoporosis (O) precoz, en hombres y mujeres jóvenes, sin causa aparente.
· Es frecuente que los enfermos presenten escoliosis en la infancia, displasia de cadera, alteraciones de los pies (pie plano, laxo, cavo, pie egipcio (segundo dedo más largo), sindactilia parcial (dedos algo  pegados), rodillas rotadas, vértebra de transición, espina bífida oculta (no da síntomas y es un hallazgo radiológico), anomalías de las orejas o nariz, costillas prominentes, pecho excavado o en quilla. 
· Disautonomía: Cansancio, fatiga crónica, somnolencia, mareos, desmayos, hipotensión, intolerancia por el frío y por la altura,  manos y pies fríos, color rojo-violáceo de las manos (acrocianosis) no sólo con el frío y calor, sino también con manos colgantes e inactividad, sudoración de manos y pies.
· Respuesta  inadecuada frente al estrés, debida a una alteración del equilibrio del sistema nervioso autónomo (involuntario).
· Puede existir intranquilidad, dolores de cabeza (cefaleas), jaquecas, piernas nerviosas, calambres, mala memoria, falta de concentración, desorientación y falta de motivación. Depresión, Ansiedad, Fobias y Crisis de pánico. 
· Percepción exagerada del dolor, con mala respuesta a los analgésicos locales y frecuente existencia de dolor crónico, a veces invalidante.
· Alteración de la propiocepción (capacidad del cuerpo de detectar el movimiento y posición de las articulaciones, así como el estado de los músculos), con alteración del balance y coordinación.

Estos son algunos de los síntomas que hacen sospechar del Síndrome de Hiperlaxitud Articular (SHA), también llamado Síndrome de Ehlers-Danlos tipo III: Hipermovilidad + Síntomas.

Es importante que los médicos distingan bien si el paciente tiene Síndrome de Hipermovilidad Articular (SHA) u otra enfermedad genética del colágeno, ya que los pacientes con SHA tienen una evolución benigna, pero hay otras enfermedades como por ejemplo el Síndrome de Ehlers-Danlos Vascular (SEDV o SED tipo IV) o el Síndrome de Marfan, que son potencialmente graves. Es importante, también, descartar problemas reumatológicos más graves como el lupus, la artritis reumatoide... entre otros.

Muchos médicos desconocen el SHA, y los pacientes tenemos que ir de médico en médico sin encontrar una solución o respuesta a nuestro dolor.

Yo tenía (y tengo) varios de los síntomas descritos en este post, incluso sabía que era flexible (ahora ya no tanto como entonces), pero como había hecho ballet desde la infancia hasta la adolescencia, no lo veía raro.


El segundo diagnóstico que tuve, como dije en el anterior post, fue Fibromialgia. Me la diagnosticaron con 18 años, pero a los 30 me han llegado a decir que tenía una depresión. Que tenía problemas en casa o en el trabajo. El único problema que tengo es que salí de la consulta de este reumatólogo con cara de tonta, porque llevaba en mis manos un documento en el que decía que yo era una "paciente ansiosa". Pero qué esperar de un individuo que lo primero que me dice es: "¿Qué te pasa? Tú ya estuviste aquí hace un año". Pues verá... Sigo igual. Y si por exigir que me examinen, soy ansiosa, pues soy ansiosa señores. Sobre todo si el nuevo informe es un copia y pega del informe del año anterior, porque en esa visita ni me examinó. Bueno, sí... Me cogió por los hombros y me zarandeó diciendo: "Es que estás muy tensa...". Lo que estoy es cansada de dar vueltas y seguir igual. (Eso y que tenía una lesión cervical... Pero esto da para otro Post.)

Apuesto a que te ha pasado algo parecido... Se aceptan comentarios sobre tu experiencia.

Gracias por leerme.
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